Sin horarios estrictos.
Sin grupos.
Sin actividades obligatorias.
Hay una estructura —
pero dentro de ella hay mucho espacio.
Si quieres caminar — caminamos.
Si quieres sentarte — te sientas.
Si quieres pasar todo el día en silencio —
es perfectamente normal.
Estamos cuando nos necesitas.
Y desaparecemos
cuando no.